Michel Gondry nace en Versalles, Francia. Con muy poca edad ya comienza a surgir en él un mundo cargado de imaginación e inquietudes, un mundo del que nos deja ser partícipes con sus obras. Posee un talento nato y está interesado especialmente por todo lo que gira alrededor de lo audiovisual.
En la década de los ochenta se inscribe en la escuela de Arte de París y forma su primera banda, del que es batería, de nombre Oui-Oui. Es con este proyecto con el que Gondry empieza a dar sus primeros pasos como director, realizando varios videoclips para su propio grupo. Durante esa época, los vídeos de Oui-Oui son emitidos en la cadena MTV. La cantante islandesa Björk descubre casualmente estos videoclips y se pone en contacto de inmediato con él para la grabación de su próximo video sobre el tema "Human Behavior", esta colaboración lo catapulta como uno de los mejores videocreadores del momento, una colaboración que además se extiende a la grabación de otros clips para la artista. Pero no solo para Björk, también para otros artistas como The White Stripes, The Rolling Stones, Daft Punk, Kylie Minogue o The Chemical Brothers.
Sus películas son realizadas con la intencionalidad de aportar algo nuevo. Su capacidad de invención y su carácter despierto le ha llevado a la utilización de técnicas innovadoras y de vanguardia. De esta forma Gondry se ha convertido en uno de los directores de más reputación de su generación junto a otros nombres como Anton Corbijn.
Los personajes de sus películas se mueven al margen de los clichés, en dimensiones y situaciones extrañas a la vez que humanas, convirtiendo así cada una de las historias en algo inverosímil, bizarro pero enternecedor y cercano a la vez. Gondry convierte sus narraciones en parodias filosoficotrascendentales dentro de ambientes surrealistas, prácticamente oníricos y a los que la realidad se escapa de las manos.
Su primer largometraje apareció en 2001 Human Nature, en inglés. Se trata de una fábula filosófica sobre la condición humana. Aunque la crítica acogió el filme con frialdad, aquello al menos le sirvió para darse a conocer al público francés, que le descubriría plenamente años más tarde en Olvídate de mí. Esta increíble historia de amor y de memoria borrada, protagonizada por Jim Carrey y Kate Winslet, situó a Gondry entre los más brillantes directores del momento y le valió un premio Oscar al mejor guión.
En 2006 nos regala otra de sus obras, La ciencia del sueño, una película que resume a la perfección la esencia cinematográfica de Michel Gondry. Se trata una vez más de una historia de amor atípica entre los actores Charlotte Gainsbourg y Gael García Bernal marcada por el regreso de Gondry a su país de origen, ya que la mayoría del reparto es francés. Sin duda, y desde la visión de esta humilde cinéfila, la mejor de las tres. Retrata los sueños de manera espectacular, te transporta a escenarios que solo se encuentran en lo más profundo de nuestra inconsciencia, y así por ejemplo llegas a convertirte en el personaje cuando cruza la ciudad volando, como si se tratase de una ciudad sumergida en el fondo del mar... ¿Por qué siempre que soñamos que volamos es como si en realidad estuviéramos nadando?
martes, 23 de octubre de 2007
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1 comentario:
qué recuerdos... jejeje.
a gondrín (como decían en la hora chanante) se le va la pinza!
bisou
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